
Los científicos han logrado durante la presente campaña de excavación, completar la recuperación de ambos mamíferos que, en el caso del tapir, ya fue descubierto en 2008.
El Iphes considera que ambos esqueletos fósiles aportarán información completa sobre el entorno ecológico de la zona durante el Plioceno. El esqueleto del tapir mide cerca de un metro de altura y dos de longitud y, al igual que el bóvido, se encuentra completo y en conexión anatómica, lo que le convierte en uno de los registros fósies más completos de Europa.
En la zona se han documentado también miles de restos vegetales y abundante industria lítica de las sociedades de cazadores y recolectores.
Foto Arnau Bach
La Vanguardia
Público
No hay comentarios:
Publicar un comentario